13 de enero de 2013

Los Miserables



En una película musical no pueden faltar los diálogos que sirvan de transición entre canción y canción. No olvidemos que una cosa es el musical y otra el cine. La película nos muestra canción tras canción con una ausencia absoluta de diálogos que hace del filme un musical llevado a la gran pantalla, y ahí radica uno de sus tremendos fracasos. No olvidemos que el cine es el cine y que la gran pantalla ofrece todo lo que el teatro no puede ofrecer, y sin embargo la gran oportunidad del director Tom Hooper se echa a perder en el intento por desaprovechar los recursos que la gran pantalla ofrece. Hooper es el gran problema de esta película que sin duda otro director la habría llevado a obra maestra. El continuo movimiento de la cámara, la gran velocidad en los cambios de plano y el abuso de primeros planos, llevan a que se haga imposible seguir la película y te pierdas en el camino. El escenario de la Rebelión de Junio en París de 1830 no llega a transmitirse al espectador por su empeño de mostrar continuamente los poros de la cara, ojos ensangrentados en sangre, lágrimas y tristeza, y creo que no es la forma de mostrar al respetable la miseria, cosa que si se habría mostrado abriendo planos de la ciudad para mostrar el verdadero escenario de la época, que aquí se pierde en pro de las caritas de los actores. Para colmo de males, no podemos olvidar que la obra de Victor Hugo es un melodramón, por lo que los numeritos semi-cómicos de la pareja de mesoneros, sobra, por muy graciosos que sean y nos deleiten con una sonrisa en medio de tanto dramón, que pierde fuerza por no convencer tras oir canción tras canción, sin diálogos que ayudarían a digerir una canción antes de oír otra y que ayudara a hilar el argumento. Un argumento que a veces va tan rápido que pierdes la noción de la historia (por ejemplo la presencia de Valjean al juicio del inocente). Con respecto a los actores, volviendo a la carga dramática que tienen los actores principales de Valjean y Javert, se oscurece con la pésima voz de Russell Crowe en un personaje donde la carga emocional es fundamental y en la que hubiera hecho falta una voz portentosa y agradable, valores de los que carece Crowe, aunque su sola presencia en la pantalla nos hace olvidar ese detalle, y pienso que está fuera de lugar en esta película, perdonable al fin y al cabo por la grandiosidad de este actor camaleónico que se come todo lo que le echen. El papel de Cosette como una joven niña repipi, cursi y que ni con su carita de pena y voz angelical, logran que nos posicionemos a su lado por el simple hecho del sufrimiento que sin saberlo produce a Eponine, personaje que si que logra que nos encante su papel. Mención merecida para los niños que hacen el papel de Cosette de pequeña y de Gavroche, magníficos. La película tiene un bajón hacia su mitad, con la historia de amor a primera vista de Cosette y Marius, el que tiene su momento cumbre en la canción en la taberna a solas entre mesas y sillas vacías.
Lo mejor de la película, sin duda alguna, es la soberbia orquestación de su banda sonora, que a pesar de no tener melodías conocidas por el gran público, consigue ser escuchada con atención por su magnífica interpretación orquestal. La única canción de la película que se conoce, en esta ocasión es interpretada en lo que podríamos llamar la mejor escena de toda la cinta, en donde Anne Hathaway interpreta el tema "I Dreamed A Dream", en un interminable primer plano en plan video clip al estilo "nothing compares to you" de Sinead O'Connor, por el que seguramente acaparará el Óscar por su corta interpretación, donde da de sí mucho más que otras actrices en toda su carrera, muy merecido. Pero si hablamos de video clips, no podemos dejar de criticar la escena del enfrentamiento entre el pueblo y el ejército, donde cuatro gatos en una barricada en una encrucijada de calles sin salida (escenario continuo en toda la película) donde se amotinan como si fueran subnormales y sin escapatoria alguna. Tal vez el director quiso darnos a entender como los verdaderos artífices de la Rebelión cayeron por los ideales que luego pudieron disfrutar los descendientes de todos los que cerraban sus puertas y ventanas en vez de ayudarles a escapar y resguardarse. Viendo la película es imposible no recordar los guiños que el director hace a West Side Story, cantando varias personas a la vez estando en sitios distintos, a Moulin Rouge e incluso a Dr. Zhivago. Mencionar también el maravilloso vestuario, la fotografía, algunos decorados y sobre todos dos escenas grandiosas a la que acompañan dos temas musicales pegadizos, la que da comienzo a la película saliendo del agua y mostrando la escena del barco y la escena final con esa gigantesca barricada al estilo cabalgata.
En definitiva, una película grandiosa y entretenida, pero que le falta la esencia principal.

0 comentarios:

Publicar un comentario

Hoy escuchas

- Piano concerto nº 2 - SAINT-SAENS
- Vissi d'arte "Tosca" - PUCCINI
- Overture "Don Giovanni" - MOZART
- Reina de la noche "La flauta mágica" - MOZART
- Aria de Edgar - PUCCINI
- Toccata y fuga en re menor - BACH
- Symphony nº5 "4º Mov." - MAHLER




Radios on line

Twitter Delicious Facebook Digg Stumbleupon Favorites More

 
Design by Free WordPress Themes | Bloggerized by Lasantha - Premium Blogger Themes | Blogger Templates